Memorias Dialogadas es la autobiografía del político, catedrático y escritor leonés Francisco Sosa Wagner. Como su nombre indicada, se articulan en torno a un diálogo, a una charla entre el propio Wagner y el asimismo escritor y humanista José Lázaro. Es el cuarto volumen de una serie que se aúna a los protagonizados por Mario Vargas Llosa, Cecilio de Oriol y Gonzalo Torrente Ballester.

PERSONAS: FRANCISCO SOSA WAGNER

Sosa Wagner: “Mi afición es cultivar mares sin riberas, hacer cosas variadas”

El jurista y catedrático ha escrito con el maestro universitario José Lázaro “Memorias dialogadas”, donde repasa su trayectoria

“Me dediqué al Derecho Público, que era un mar sin orillas; y es que mi afición es esa, cultivar mares sin riberas y hacer cosas variadísimas. Creo que todo esto es consecuencia de una necesidad vital de expresarme y de tener siempre y en todo momento algo nuevo que hacer”. Así, el jurista, catedrático de Universidad retirado, escritor y político, Francisco Sosa Wagner, resumió la filosofía que le ha llevado, y le lleva, a desarrollar una fecunda actividad intelectual, cuyo último ejemplo es el libro autobiográfico “Memorias dialogadas”.

La obra, escrita con el maestro de la Universidad Autónoma de la capital de España José Lázaro, recoge la trayectoria de Sosa Wagner, cooperador de LA NUEVA ESPAÑA, articulada en 3 grandes ejes: los recuerdos de su vida, llenos de anécdotas y jugosos retratos de las personas que conoció; el resumen de su obra y la exposición de sus ideas personales, políticas y culturales.

Sosa Wagner, exeurodiputado por Unión Progreso y Democracia, descubrió el consejo que una vez le dio en su casa de Sevilla el economista y también historiador Ramón Carande. “Me afirmó que siempre y en todo momento hiciera algo nuevo y se me quedó grabado”.

De ahí que cuando Wagner llevaba 5 años de forma exitosa instalado en el Ministerio de Administraciones Públicas decidió irse a su cátedra a la Universidad de León. “Se lo afirmé a Joaquín Almunia, entonces ministro y se sorprendió. Sé que no es usual dejar de esta manera una cómoda carrera política, igual que no lo es dejar un escaño en el Parlamento europeo que te aporta un reputado estatus y te abre la puerta de interesantes relaciones sociales”.

Y es que Sosa Wagner asimismo optó por irse de Bruselas tras el desencuentro con Rosa Díez, presidenta de su entonces partido, Unión Progreso y Democracia. “En Ciudadanos hubiesen estado encantados de que me integrase en sus filas, mas no lo hice”.

En las páginas del libro Francisco asimismo cuenta sus orígenes alemanes, que le vienen de su abuelo Rudolf Wagner. “Aterrizó en la zona del protectorado de Marruecos y en casa siempre y en todo momento se afirmó que había tenido un enfrentamiento con su padre. Mi hijo Ígor, enseñante en universidades alemanas, descubrió que era una patraña. Realmente fue uno de esos emigrantes que se fue a África y se instaló allá. Era masón y llegó a ser espía”.